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El
vicepresidente de la
General Motors para
Europa, Eric Stevens,
anunció el cierre de
la fábrica
portuguesa de
Azambuja a finales
de año y el traslado
de su producción, el
modelo Opel Combo, a
la planta española
de Zaragoza, ante lo
que el Gobierno
portugués afirmó que
adoptará medidas
legales contra
General Motors por
incumplir el
contrato con el
Estado.
Stevens explicó en
declaraciones a los
periodistas que la
decisión "no se
relaciona con la
calidad" de la
producción de los
vehículos, sino con
"los costes,
principalmente los
logísticos", a lo
que agregó que "la
transferencia de la
producción comenzará
en diciembre de este
año, y la fábrica de
Azambuja -en la que
trabajan unas 1.200
personas- cerrará
sus puertas".
Stevens afirmó que
actualmente GM
pierde 35 millones
cada año en la
planta de Azambuja
porque la producción
de cada vehículo es
500 euros superior a
la alternativa de
producir el Combo en
plataformas comunes,
con mayor dimensión.
"No podemos seguir
perdiendo tanto
dinero como en los
últimos años,
queremos
sobrevivir",
argumentó Stevens.
El ministerio de
Economía ha rebatido
estas declaraciones
mediante un
comunicado en el que
asegura que la
multinacional no ha
fundamentado "mínimamente"
sus argumentos de
que la producción de
Azambuja le genera
pérdidas por
vehículo "debido a
razones logísticas
que son
exclusivamente
resultado de su
propia estrategia de
negocio".
El ministerio
recordó que el
contrato de
inversiones entre GM
y el Estado
portugués es valido
hasta el final de
2008 y en él la
empresa se obliga a
conseguir
"determinados
objetivos recibiendo
en contrapartida
incentivos
financieros,
fiscales y fondos de
apoyo a formación
profesional por
decenas de millones
de euros".
Stevens admitió que
GM podrá "devolver"
algún dinero al
Gobierno, pero menos
de esa cantidad y
dijo que en ese
aspecto prosiguen
las negociaciones
con el Ejecutivo
luso.
Los directivos de GM
habían dado a
conocer
extraoficialmente su
propósito de cerrar
Azambuja en octubre,
pero abrieron un
periodo de
conversaciones con
el gobierno y los
sindicatos para
buscar alguna forma
de mantener abierta
la fábrica.
El ministerio de
Economía dijo que la
decisión del cierre
ha sido "una
sorpresa" para el
ejecutivo, teniendo
en cuenta esas
conversaciones -en
las que revela la
participación del
gobierno y la
embajada de Estados
Unidos- y el anuncio
de un directivo de
GM de que se
mantendría Azambuja
en producción hasta
2009.
Dado que los
incentivos de los
que gozó la empresa
"tienen origen en
fondos comunitarios,
el Estado portugués
no dejará tampoco de
subrayar las
implicaciones de
esta actitud de GM
en el ámbito
europeo".
Ante esta situación
de "claro
incumplimiento
contractual", el
gobierno anunció que
a va a poner en
marcha todos los
mecanismos legales y
contractuales para
resarcirse de los
"graves perjuicios
que la decisión
acarrea para el
país".
En su comunicado,
añadió que GM es
consciente de la
relevancia económica
y social de la
factoría de Azambuja
y recordó que
propuso a la empresa
un "conjunto de
soluciones serias y
conformes a la
legislación
comunitaria, con
vista a mejorar la
rentabilidad de la
fábrica". Por su
parte, el
vicepresidente de GM
señaló que los
suministradores
portugueses de
piezas para la
producción del Combo
seguirán trabajando
para la fábrica de
Zaragoza.
Preguntado acerca de
un eventual traslado
de trabajadores de
Azambuja a la
factoría española,
Stevens dijo que
todavía no se han
llevado a cabo las
negociaciones en
detalle con los
sindicatos.
Los trabajadores
lusos de Azambuja
reclaman que se les
paguen los salarios
hasta 2009, fecha en
la cual termina el
acuerdo que firmaron
con la empresa, pero
Stevens declaró que
las indemnizaciones
se harán en los
valores justos a los
que tengan derecho.
Los trabajadores de
Opel en Portugal han
realizado protestas
y huelgas
intermitentes desde
entonces para
presionar a favor
del mantenimiento de
actividad en su
centro de
producción. Pero el
pasado 23 de junio,
el director
ejecutivo de GM en
Europa, Geral
Johnson, ya aconsejó
a los trabajadores
que abandonaran las
protestas porque
"sólo empeoran la
situación".
La sección sindical
de CCOO en la planta
de General Motors de
Figueruelas señaló
en un comunicado que
la decisión de
trasladar la
fabricación del
Combo a la planta
aragonesa "quebranta
el espíritu"
plasmado en la
reunión de miembros
del Comité Europeo
de GM celebrada el
pasado 3 de julio,
en Bruselas, con la
participación de
representantes
sindicales de la
Federación de
Metalúrgicos
Europeos.
En dicha reunión se
acordó, según CCOO,
iniciar un periodo
de negociación con
la dirección de la
empresa para
establecer el
proceso que
clarificara el
futuro de la planta
portuguesa, un
compromiso por el
que "los sindicatos
suspendimos la
continuación de
movilizaciones
iniciadas en semanas
anteriores".
La central sindical
entiende que la
empresa "se
equivoca", ya que
"desaprovecha una
oportunidad para
solventar un
conflicto
pacíficamente" y,
además, "no actúa de
buena fe" al
comunicar el cierre
justo al inicio de
las vacaciones de la
mayoría de las
plantas europeas.
La fábrica de
Azambuja, situada a
unos 45 kilómetros
al norte de Lisboa,
supone cerca del 0,6
por ciento del
Producto Interior
Bruto (PIB) de
Portugal y su
desaparición
significará la
pérdida de cerca de
1.200 puestos de
trabajo directos.
Fuente: La
Vanguardia-11/07/2006
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