


La alegría y la devoción se dieron cita en una fiesta colorida, que al golpe de los tambores congregó a un nutrido grupo de venezolanos y venezolanas que bailaron y cantaron al santo. También asistieron catalanes y ciudadanos del resto de Europa que acudieron y disfrutaron de esta cita con la tradición afrovenezolana. Un magnífico altar al Santo, adornado con frutas, flores y banderas multicolores, fueron el telón de fondo para que la maestría de las bailarinas y los tamboreros, dieran todo de si y animaran de esta manera la víspera de San Juan. Felicitamos a los colectivos de artistas radicados en nuestra circunscripción los cuales una vez más dieron muestra de su tesón organizativo y su calidad artística. Esta circunstancia junto a la complicidad del público permitió que se lograra tan vibrante fiesta. ¡Es una evidencia más de que la unión hace la fuerza!